NATURALEZA EN BUENOS AIRES
A pesar de la frialdad que puede imprimir el cemento y el concreto que se utiliza en la construcción de las amplias y extensas carreteras y los inmensos rascacielos, Ciudad de Buenos Aires tiene la delicadeza de ofrecer al viajero la sensación bucólica de sus bellos y extraordinarios parques y jardines, y un hábitat natural muy cerca de ella, en sus alrededores.
La Provincia de Buenos Aires incluye en su vasta geografía
Reservas Naturales de diversa índole, como los Parques Provinciales o los Refugios de la Vida Silvestre, y hasta
Monumentos Históricos que suelen ser objetos o especies vivas de animales o plantas de interés estético, histórico o científico que necesiten de una adecuada protección. De este modo, muy cerca
de la gran metrópoli, el viajero puede hallar espacios donde el tiempo también se detiene para que contemple la minuciosa belleza de una planta exótica o el garbo sin igual de un animalito protegido.
El visitante no puede perder, además, la oportunidad de darse un salto hacia la Reserva Natural e Histórica de la Isla Martín García, en el extremo norte de Buenos Aires, y observar las selvas marginales con características y composición botánica de los montes blancos del Delta, y las nutrias, los ciervos y los
gatos asilvestrados.
O la serie de islas en forma de cubeta del Delta del Paraná, o los peces en vías de extinción en Río Barca Grande, en el Partido de San Fernando, o las "selvas en galería" que bordean
los ríos Paraná y Uruguay, es decir, la Selva Marginal de Punta Lara, en el Partido de Ensenada.
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