Son cuatro diques, un paseo peatonal que conduce entre los viejos
depósitos hoy reciclados. Los edificios conservan su estructura
exterior, y albergan oficinas de diferentes empresas, un complejo
de salas de cine, la nueva sede de la Universidad Católica, un hotel
cinco estrellas, una mega disco, alrededor de cuarenta restaurantes
y diez bares que han convertido a
Puerto Madero
en uno de lugares más visitados por los amantes de la noche porteña.

Las
170 hectáreas que forman
Puerto Madero constituyen
la zona más cara de la ciudad y, a su vez, la más segura. A pesar
de ser el barrio menos poblado (no más de 300 habitantes) y el que
tiene menos calles, es el que recibió la mayor inversión en los
últimos cinco años.
Su creación tuvo como objetivo recuperar la antigua zona portuaria,
abandonada por muchos años, e integrarla a la ciudad como una prolongación
de su centro. Se abrieron calles y se reciclaron los viejos galpones
de ladrillo.
Desde aquí se accede a la maravillosa Costanera Sur, antiguo balneario
inaugurado en 1918, que fue un paseo muy apreciado por los porteños
durante las décadas del treinta, cuarenta y cincuenta.
Posee un atractivo encanto que le imponen su espaciosa rambla, las
escalinatas al río, la pérgola y el espigón con sus diferentes establecimientos
y monumentos, que son visitados continuamente por un número importante
de personas, especialmente los fines de semana.
La oferta gastronómica es muy variada. Se hallan locales especializados
en parrilla, pastas, mariscos y alta cocina, aptas para buenos gourmets.
Además cuenta con locales de fast food o comidas rápidas. Aquí se
encuentran los clásicos "carritos", además de restaurantes y parrillas
en donde pueden degustarse los típicos choripán (sandwiches de chorizo),
y comer un rico asado.
Otro de los atractivos que presenta esta zona es la reserva ecológica,
que puede visitarse tanto de día como de noche, en paseos organizados
bajo la luz de la luna. En esta reserva se estableció una abundante
flora y fauna en sus lagunas, pastizales, bosquecillos y en la costa
ribereña, que le otorgan a la ciudad un peculiar ambiente natural
para disfrutar, a escasos metros de la gran metrópoli.
Muy pronto se inaugurarán dos grandes parques públicos, un estadio
cubierto, dos centros de convenciones, tres museos, cuatro hoteles
de cinco estrellas, y más viviendas y oficinas.
Cada día visitan la zona más de 20 mil personas, cifra que se duplica
durante los fines de semana, ya que Puerto Madero, con sus ramblas
y sus diques, se ha convertido en un paseo común para las familias
y los turistas.
LOS DIQUES
En la actualidad, sus cuatro diques, rodeados de un magnífico paseo
costanero, están ocupados por aproximadamente 16 docks o edificios
que albergan restaurantes de primer nivel gastronómico, oficinas
de todo tipo, viviendas, salas de cine y también discotecas.
El Dique 1 conecta la Dársena Sur, y en él se encuentran
edificios ocupados por oficinas y comercios, viviendas privadas
con interiores exquisitamente refaccionados, y también un complejo
de salas de cine. Además se encuentra la Torre Malecom, y un importante
edificio donde se hallan las oficinas del Grupo Assa.
El Dique 2 alberga la sede de las facultades de
la Universidad Católica Argentina, donde concurren miles de estudiantes.
Los docks o edificios, como en los otros diques, fueron reciclados
pero mantienen la arquitectura original industrial inglesa de principios
del siglo XX, con los típicos ladrillos a la vista, y sus vigas
de hierro fundidas. Es importante destacar el denominado Porteño
Building, edificio reciclado de veinticinco naves y quince mil quinientos
metros cuadrados, que fue construido en el año 1902. Ha sido declarado
Patrimonio Histórico de la ciudad.
El Dique 3 posee oficinas y comercios, además de
viviendas privadas que son lujosos loft con estacionamiento propio,
y algunos con piletas de natación cubiertas y gimnasio para uso
de los residentes. Tiene cuatro docks o edificios denominados Dock
5, Dock 6, Lofts de Madero y Paseo del Puerto. En ellos destaca
un amplio sector central y dos especies de plazoletas en sus extremos,
donde canteros, fuentes y esculturas acompañan a las inmensas grúas
situadas sobre el paseo peatonal que lleva el nombre de Juana Gorriti.
El Dique 4 conecta la Dársena Norte y alberga al
amarradero del Yacht Club Puerto Madero, conjuntamente con sedes
de oficinas y comercios, la sede de la Colección Fortabat, el edificio
inteligente de Telecom, y el complejo Divino Buenos Ayres con sus
diferentes restaurantes y salones de música.