
Se cree que el lugar donde se fundó por primera vez fue en la Vuelta de Rocha (La Boca), aunque otros afirman que probablemente fue en el Parque Lezama (San Telmo), donde llegaba el río por esa época (hasta la actual Av. Leandro N. Alem) antes de que la zona fuera ganada al agua.

La ciudad nació entonces con la vista perdida entre el puerto y el río, ancho y marrón, pero en el siglo XIX creció soñándose refinada y europea, con anchas avenidas, paseos arbolados, mansiones y edificios públicos diseñados por arquitectos de renombre.
Situada en los bancos del río de La Plata, y rodeada por la espléndida naturaleza argentina,
en ella conviven armoniosamente antiguas construcciones como casas coloniales, con modernas edificaciones y museos, teatros y cafés. Y su población ha ido en crecimiento debido a las constantes olas migratorias, en especial europeas, lo que le da un marco cultural muy interesante.
La Reina del Plata, rodeada por la provincia de Buenos Aires y por el río de La Plata, se jacta de ser la "Ciudad que nunca duerme", ya que aquellas personas que gustan de la vida nocturna pueden hallar restaurantes o confiterías abiertas las 24 horas del día; incluso el viajero puede hacer el "window shopping" en establecimientos comerciales que permanecen abiertas hasta media noche.

Buenos Aires despliega una inmensa gama de atractivos: monumentos, iglesias, museos, galerías de arte y teatros; plazas, parques y jardines con arboledas añosas; barrios característicos; amplios centros comerciales, hoteles tradicionales y modernos, restaurantes típicos y de cocina internacional.
Se halla conectada con el interior del país y con el exterior a través de una amplia red de transportes, que tiene como puntos de conexión un puerto que recibe cruceros y ferrys, dos aeropuertos -uno internacional, Ezeiza, a 22 kilómetros del Obelisco, y otro de cabotaje, a 6 kilómetros del centro-, conexiones ferroviarias, autopistas, rutas nacionales, y una terminal de transporte de pasajeros, a poco más de un kilómetro del centro de la ciudad.

Sus dimensiones obligan al visitante a seleccionar muy bien sus visitas. Sin una buena guía, la ciudad puede resultar dispersa. Por ello se recomiendan diferentes itinerarios a elegir según la disponibilidad de tiempo del viajero.