IGUAZU
SALTOS DE AGUA
La Provincia de Misiones, ubicada en el centro geográfico del Mercosur, tiene el privilegio de contar con más de cien saltos de agua en tan sólo 30,000 kilómetros cuadrados de superficie. Este valioso recurso natural brinda la posibilidad de un aprovechamiento económico turístico y energético, en la estratégica encrucijada de importantes rutas que unen a Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Chile.
Diversas áreas componen este maravilloso refugio de la naturaleza y es precisamente en el Área Cataratas, donde se pueden realizar visitas para contemplar los saltos de agua del Río Iguazú.
A lo largo de su visita, el viajero conocerá los siguientes saltos: Salto Floriano, Salto Deodoro, Salto Benjamín Constant, Salto Unión, Salto Escondido, Salto Mitre, Salto Belgrano, Salto Rivadavia, Salto Tres Mosqueteros, Salto Dos Mosqueteros, Salto San Martín, Salto Adán y Eva, Salto Bozzetti, Salto Ramírez, Salto Chico, Salto Dos Hermanos, Salto Alvar Núñez, y Salto la Garganta del Diablo, entre otros.
Estas maravillas de la naturaleza cuentan con paseos peatonales y/o embarcados, con itinerarios sobre las mismas e impresionantes Cataratas, que ofrecen un espectáculo inigualable.
Entre los saltos más destacados del lado argentino se encuentran el Álvar Núñez, ubicado en el Circuito Inferior del recorrido del Parque; el Lanusse, también en el Circuito Inferior; pero más abajo que el anterior, y el Dos Hermanas, Chico Alférez, Ramírez y Bossetti, todos en el Circuito Superior del recorrido con un promedio de altura que va de los 40 a 60 metros.
El Salto Dos Hermanas cuenta con un piletón natural formado por la acción de las aguas, de unos ocho metros de profundidad.
El Chico Alférez y el Bossetti rompen en dos partes para elaborar un espectáculo inolvidable, mientras una fresca y húmeda brisa refresca a los espectadores en las pasarelas.
Más arriba, se ubican el Salto Mbigua, Adán y Eva, y San Martín, este último es una cascada rugiente y ensordecedora que nos maravilla con la fuerza con que se despeña; forma un segundo salto, más abajo, terminando todo el espectáculo a más de 70 metros de profundidad todo bajo una eterna llovizna que, a veces, forma un arco iris que le brinda un exquisito contraste al escenario.
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