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4 x 4 por la selva
En un vehículo off-road, se transita ocho kilómetros por el Sendero Yacaratiá, en medio de la selva subtropical paranaense. Se admira la flora y la fauna del lugar: palmeras de palmitos, palo santo, araucarias, ficus, y cientos de bromelias, orquídeas y miltóneas. La lluvia, probablemente, ha convertido el camino en una ligera ciénaga con barro colorado, y allí se presenta la primera cuota de adrenalina cuando el piloto del vehículo activa la doble tracción abriéndose paso por el circuito.
Navegación inolvidable
Al llegar al río, el viajero se embarca en un gomón semirígido para trasladarse a toda velocidad a conocer las entrañas del Río Iguazú inferior. El paseo es de seis kilómetros en total, pero lo mejor llega hacia el final, cuando la embarcación se bambolea sobre los rápidos del río durante los últimos dos kilómetros. Es tiempo de fotografías, antes de dirigirse a toda velocidad al Cañón de la Garganta del Diablo. Se guarda la cámara fotográfica en la bolsa de nylon que le entregó la empresa, y se dispone a maravillarse con la impresionante cascada que, desde esa perspectiva, parece aún más grande que lo habitual.
Ducha de lujo
Bautizarse en las frescas y espumosas aguas del Iguazú, es una experiencia alucinante.
Para ello el viajero debe acercarse todo lo que pueda a los saltos del lugar. Sentir el rugido de las imponentes cascadas cayendo a escasos metros de donde se encuentra, empaparse íntegramente, y atravesar los arco iris diseminados en las desembocaduras de las cascadas, es una sensación única que hay que experimentar para entender. Luego, puede recorrer los senderos hasta la Estación Cataratas. Allí podrá subir al trencito ecológico que lo conducirá hasta el inicio de las pasarelas de la Garganta del Diablo, desde donde parte un floating que lo conecta con la intimidad de la naturaleza del Río Iguazú Superior
Duración aproximada: una hora.
Salidas: cada hora, desde las oficinas de Iguazú Jungle Explorer.
En la Estación Cataratas.
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