La humedad relativa fluctúa entre el 60% y el 85%. Las precipitaciones, que varían también con la altura, van desde los 800 mm en las zonas más bajas del Parque, hasta los 2,000 mm en las selvas de montañas; concentrándose entre los meses de noviembre y abril.
El otoño se caracteriza por las neblinas que cubren totalmente las serranías. La trama cerrada de la vegetación intercepta la neblina, haciéndola precipitar, lo que significa agua extra para la vegetación. Este tipo de precipitación se denomina "lluvia horizontal".
La mejor época para visitar el Parque es entre los meses de abril y noviembre.
FAUNA
En las Yungas hallaremos una enorme diversidad de especies animales acorde con la diversidad de ambientes, estratos de la vegetación y pisos altitudinales. Muchas de estas especies, especialmente las aves, realizan desplazamientos estacionales desde las zonas altas a las bajas en invierno, y a la inversa en verano.
Este grupo de vertebrados es el más numeroso, con cerca de 350 especies registradas para el Parque. Muchas de ellas son exclusivas de esta formación vegetal, las Yungas. No se las halla en ningún otro ambiente natural de Argentina.
Las especies más representativas son el águila poma, enorme rapaz en peligro de extinción, los grandes loros como el guacamayo verde, el de cara roja y frente naranja, el loro alisero (característico de los Bosques de Aliso), pavas de monte como la de cara roja, endémica de la región, y una multitud de picaflores, pequeñas aves frugívoras, trepadoras e insectívoras.
Entre los mamíferos encontramos el grupo de los herbívoros, representados por el tapir, los pecaríes labiado y de collar, las corzuelas roja y parda, el agutí y el tapetí, un conejo autóctono.
En los Pastizales de Altura hallamos a otro ciervo autóctono, la taruca o huemul del norte, que se encuentra en peligro de extinción por la caza de la cual es objeto, ya que constituye un trofeo muy preciado. Los carnívoros se encuentran en abundancia tanto los de gran porte como el yaguareté (especie en peligro de extinción) el puma como los de mediano tamaño como el hurón grande, el gato tigre y el zorro de monte.
Muchas especies de mamíferos son de hábitos exclusivamente arborícolas, como las ardillas, que recorren los troncos en busca de frutos y semillas y el mono caí, que se mueve en pequeños grupos por las copas de los árboles.
Existe en este bioma un grupo de anfibios atípico: el de las ranas marsupiales. Estas especies colocan sus huevos en bolsas o marsupios que se encuentran en sus espaldas, dentro de los cuales se produce todo el desarrollo larvario. Una vez completado éste, salen del marsupio las pequeñas ranitas totalmente formadas. La fauna de invertebrados, muy poco estudiada, es muy variada y rica siendo las formas más comunes las mismas que abundan en las regiones selváticas de Misiones y el Amazonas.
Entre los peces se encuentran 12 especies, entre los que se pueden citar diversas mojarras, tararira, sábalo, bagre y boga; 29 especies de reptiles tales como víboras (yarará, coral), culebras (falsa yarará) e iguana colorada, entre otros.
FLORA
En las Yungas, las condiciones climáticas, como lluvia, humedad y temperatura, varían abruptamente con la altitud entre puntos relativamente cercanos.
Así, los valles y las zonas bajas gozan de un clima cálido y menos lluvioso, aunque de heladas menos frecuentes. En las laderas, la temperatura es algo menor, pero las precipitaciones son menos abundantes. Y en las zonas aún más elevadas se pasa a un clima templado húmedo con fríos inviernos, en los cuales son frecuentes las nevadas.
Estas particulares circunstancias determinan la existencia de una serie de fajas o pisos de vegetación que se diferencian entre sí. Sobre las llanuras ubicadas al pie de las serranías y en los cordones montañosos bajos, se instala la Selva Basal o Selva de Transición, llamada así por encontrarse entre la Selva propiamente dicha y los bosques secos del Chaco.
Los árboles dominantes de esta formación son el palo blanco, el palo lanza, la tipa blanca, el jacarandá, el cebil colorado, el horco cebil, los lapachos, entre otras especies. Dado que en estas alturas las lluvias no superan los 1,000 mm, se define una estación seca que coincide con el invierno, momento en que la mayoría de los árboles pierde su follaje.
Las Selvas Montanas, ubicadas por encima de la formación anterior, ocupan las laderas orientales y forman una masa boscosa impenetrable, que, habitualmente, está cubierta por nubes durante el verano y principios del otoño. Esas nubes hacen de esta formación la más húmeda de todas, con lluvias de hasta 3,000 mm anuales.
Estas características determinan un ambiente interior húmedo y sombrío donde una multitud de lianas, enredaderas y epífitas se enlazan y vegetan sobre los troncos y ramas de los árboles, cubriéndolos casi por completo. Aquí predominan los árboles de hojas perennes y su tamaño es mucho mayor que en la Selva Basal. Llegan hasta los 30 metros de altura.
Forman este grupo de gigantes vegetales el laurel de la falda, cuyo tronco llega a los 2,50 metros de diámetro, el horco molle o palo barroso, el nogal criollo, de nueces comestibles, y numerosas Mirtáceas (de la familia de los Arrayanes y Eucaliptus) como el mato, guil, horco-mato, alpa-mato, y otros, que definen, cuando se presentan en abundancia, una formación particular llamada Selva de Mirtáceas.
A medida que ascendemos por las laderas se deja la selva con árboles de follaje perenne y el viajero vuelve a encontrar los de hoja caduca, que integran el llamado Bosque Montano. Esta formación debe soportar inviernos fríos y secos, y escasas lluvias (apenas 400 mm).
Aquí se diferencian tres tipos de bosque: los de pino del cerro, los de aliso y los queñoa. El pino del cerro es la única conífera del noroeste argentino. El aliso, que llega hasta México, se ubica en pendientes pronunciadas. La queñoa es un pequeño árbol de tronco retorcido que puede encontrarse hasta los 3,000 metros de altura sobre paredones rocosos, y alcanzan una altura de hasta seis metros.
Por encima de los Bosques Montanos, encontramos los Prados Montanos, formados en su totalidad por gramíneas y otras herbáceas que florecen durante las épocas de lluvia y le otorgan al paisaje una belleza inigualable.
MODO DE ACCESO
Se puede llegar por la Ruta Nacional Nº 34, que pasa al pie de las sierras desde San Salvador de Jujuy. Al llegar a Libertador General San Martín se toma la Ruta Provincial Nº 83, de ripio consolidado, y a tan sólo ocho kilómetros, se llega hasta Valle Grande y el arroyo Aguas Negras, donde se ingresa al Parque Nacional.
La ruta atraviesa el Parque en su parte media (un tramo de 23 kilómetros), pasa por la Seccional Mesada de las Colmenas, donde hay personal destacado de la Administración de Parques Nacionales. A lo largo de este camino, se aprecian las bellezas características de la región.
Hay servicios de micros desde Salta hacia Libertador San Martin, y micro desde Libertador a San Francisco, que atraviesa el Parque. Este último servicio sale todos los días (excepto los miércoles) a las 08:00 o 09:00 de la mañana.
Para acceder al Parque en automóvil, se debe tomar la Ruta Nacional Nº 34, hacia el norte, desde Libertador General San Martín. Luego de cruzar el Río San Lorenzo, se debe tomar hacia la izquierda, sobre la Ruta Provincial Nº 83.
El camino, a partir de allí, es algo empinado. Por ello se recomienda manejar con precaución y disfrutar de las vistas que encuentra a medida que avanza.
El viajero que decide visitar el Parque Nacional Calilegua directamente, puede llegar desde Buenos Aires a Salta o al Aeropuerto El Cadillal, en Perico Jujuy, a 70 kilómetros de Libertador General San Martín; o, simplemente, puede tomar un bus hasta Libertador en la Estación Terminal, en Retiro.
DISTANCIAS A CENTROS POBLADOS
Libertador General San Martín: 10 Km
Calilegua : 15 Km
San Francisco : 20 Km
Valle Grande : 70 Km
San Salvador de Jujuy : 130 Km
Salta : 170 Km
ACTIVIDADES
Este parque es un paraíso para los observadores de aves. Existen más de 300 especies registradas hasta el momento. El viajero puede solicitar un listado en la Intendencia del Parque o a los guardaparques. Se puede acampar en el Camping Aguas Negras, que cuenta con sanitarios y es un punto ideal para descubrir los diversos senderos que recorren el Parque.
Es posible realizar una travesía de varios días. Se inicia en el Parque Nacional Calilegua, y se llega hasta la Quebrada de Humahuaca. Luego de abandonar los límites del Parque, se llega por la Ruta Provincial Nº 83, a la localidad de San Francisco, desde allí se continúa a pie o a caballo, hasta Tilcara o Humahuaca, en la quebrada homónima.
También se puede realizar una cabalgata desde San Francisco hasta el pueblo de Alto Calilegua, situado a 2,700 msnm; el grado de dificultad es alto, y en algunos pasos muy alto. Para el recorrido a caballo hasta el Alto Calilegua el tiempo aproximado es de seis horas para el ascenso y de 4:30 horas para el descenso. Este tramo se puede hacer también a pie, con un promedio de tiempo entre ocho a diez horas.
Alcanzar los encumbrados dominios del Keu y el Chinchillón no es cosa fácil. Hay que salir del área protegida, y remontar a pie o lomo de caballo el camino de herradura que une los poblados de San Francisco y Alto Calilegua. De paso se puede conocer el espectacular Cajón del Río Jordán, donde reside la curiosa ranita de Calilegua. Si las fuerzas lo permiten, el programa incluye el asalto a los 3,660 metros del cerro Amarillo.
Desde Valle Grande el viajero puede embarcarse en una excursión a pie a la Quebrada de Humahuaca. La duración es de tres días. Se atraviezan cerros de 4,000 metros. Los caminos, por demás espectaculares, también son buenos para la práctica del Mountain Bike.
EXCURSIONES MISTERIOSAS
A 3,000 metros de altura, fuera del limite del Parque, existe el pequeño caserío de Alto Calilegua, al que sólo se llega a lomo de mula o a pie. Allí, existen restos de fortificaciones prehispánicas que agregan valor arqueológico a la región. Los amantes de la montaña, tienen como alternativa la posibilidad de acceder caminando a las zonas altas del Parque, a los Cerros Amarillo y Hermoso.
Nadie sabe a ciencia cierta cuándo aparecieron es escena los actuales pobladores de las serranías, ni de dónde vinieron. Cultivan maíz, zapallo, papas. Pero son básicamente pastores. En verano dejan vagar el ganado por las pastosas alturas, y con la llegada de la dura etapa invernal, lo trasladan hacia el borde selvático.
Continuando por una huella con dirección al noroeste, se puede acceder a Valle Grande, población ubicada en un estupendo valle rodeado por montañas, muy próximo al Trópico de Capricornio.
Sendas peatonales, y picadas de distinta longitud y grado de dificultad, hacen a este Parque Nacional muy apto para que los amantes de la naturaleza realicen diversas caminatas y paseos.
Sendero Burgos: adyacente al camping. Recorre la Selva Pedemontana en un tramo de 600 metros. Tiempo del recorrido: 40 minutos. Dificultad: media.
Sendero al Mirador: a 180 metros de la seccional de Aguas negras, sobre la mano derecha de la Ruta Provincial Nº 83. Puede observarse el valle del Río San Lorenzo. Tiempo del recorrido: 40 minutos. Dificultad: alta y media.
Sendero a La Lagunita: a dos kilómetros de la seccional de Aguas negras, a mano derecha de la ruta, sale el sendero que lleva a La Lagunita. A 70 metros, por el camino, hay un mirador hacia la espesura del monte. Se puede observar avifauna acuática. El regreso puede hacerse por el arroyo Aguas Negras, donde se observan animales o sus huellas, dejadas en el húmedo limo del arroyo. Tiempo de recorrido: dos horas. Dificultad: alta.
Sendero Tataupá: sale a 2,5 kilómetros de la seccional de Aguas Negras, a mano izquierda de la ruta. Recorre la selva Pedemontana y se regresa por el cauce del arroyo Negrito. Tiempo de recorrido: cinco horas. dificultad: alta.
Sendero de la Junta: sale a tres kilómetros de la seccional de Aguas Negras, sobre la mano derecha de la ruta. Puede observarse la unión de los arroyos de Aguas Negras y Toldos. Se regresa por el arroyo Aguas Negras. Tiempo de recorrido: cinco horas. Dificultad: alta
Sendero la Herradura: sale a 100 metros de la seccional de Aguas Negras, sobre la mano izquierda de la ruta. Recorre la Selva Pedemontana. Tiempo de recorrido: 15 minutos. Dificultad: baja.
Sendero a la Cascada: empieza a 100 metros de la seccional Mesada de las Colmenas. Se sube por la ruta a mano izquierda. Recorre la Selva Montana. Se llega al arroyo Negrito. Por éste, a 300 metros aguas abajo, en la unión con el arroyo Tres Cruces, puede observarse una pequeña cascada. El regreso se realiza por el mismo camino. Tiempo de recorrido: tres horas. Dificultad: alta.
Sendero Momota: adyacente al campamento, recorre la Selva Pedemontana en un tramo de 600 metros. Tiempo de recorrido: 40 minutos. Presenta una dificultad media.
RECOMENDACIONES
- Si circula en vehículo, hágalo a baja velocidad. Recuerde que está en un lugar de paseo y esparcimiento.
- Si escucha radio o música, hágalo a bajo volumen, así evitará molestar a otros visitantes y a la fauna silvestre.
- Encienda fuego solamente en lugares habilitados, lejos de los árboles.
En el Parque Nacional Calilegua no está permitido:
- Cazar, pescar y trampear.
- Molestar a los animales.
- Extraer todo tipo de plantas.
- Ingresar a los lugares no habilitados.
- Introducir animales ajenos a la reserva.
- Al ingresar al Parque, contáctese con los Guardaparques en las seccionales Aguas Negras (a la entrada del Parque) o Mesada de las Colmenas (a 13 kilómetros de la entrada). Puede observar los árboles y aprender de ellos leyendo la "Guía de árboles para visitantes".
Administración de Parques Nacionales
Intendencia Calilegua.
San Lorenzo y Madrigal - Calilegua.
Dpto. Ledesma CP 4514
Provincia de Jujuy - Argentina.
Tel.: 03886-422046