SALTA
LA POMA
Quebradas sinuosas, cumbres aterciopeladas, serranías erizadas de cardones, y un cielo cada vez más azul, engalanan los 190 kilómetros que separan Salta con La Poma. Y en la misma villa, los cuaternarios Volcanes Gemelos son sus guardianes: dos cumbres de lavas basálticas con escorias, que han producido un taponamiento del río y han formado lagos temporarios.
Aunque existen algunos vestigios precolombinos en la zona, entre ellos algunos graneros incaicos, el primer dato registrado es del colonizador español Manuel Félix de Soltevila, quien llegó a este lugar dos siglos después del descubrimiento de América.
La Poma, que se erige a 3,015 metros de altitud, fue semidestruida por un terremoto ocurrido el 24 de diciembre de 1930. Un sector del caserío de adobe fue reconstruido, y otro fue edificado a una distancia de un kilómetro, junto al Río Peña, en su desembocadura sobre el Calchaquí.
Un callejón enmarcado por dos pircas de adobe de unos 500 metros de largo resguarda al
pueblo viejo, y le otorga un encanto particular. En sus costados, los senderos salpicados con
rebaños de ovejas y llamas ofrecen otra postal del lugar.
QUE VER EN LA ZONA
Si el viajero avanza dos kilómetros encuentra el Puente del Diablo, una estructura construida por la naturaleza. Aquí, el agua del Río Calchaquí se encajona en las montañas. El rumor del agua deja atrás todos los ruidos de la civilización. Para llegar a este paraje se debe descender por una cuesta que conduce al cruce natural por donde pasa el Río Calchaquí.
Otra perla de las cercanías de La Poma son Los Graneros. Dentro de una enorme cueva hay silos circulares y rectangulares. Servían, fundamentalmente, para almacenar maíz. En el lugar se encontraron marlos, y por el tipo de arquitectura se los considera incaicos.
La instalación en barro es compleja. Contiene los principios modernos de ventilación y protección de roedores que hasta hoy están vigentes.
COMO LLEGAR
Desde Salta son 190 kilómetros. En una camioneta, el viaje dura alrededor de cinco horas. Podría ser menos, pero el paisaje impone detenerse algunos minutos.
Se parte por la Ruta Provincial Nº 68. Se pasa por Cerrillos, La Merced y El Carril, hasta Chicoana. Luego se accede a la quebrada de Escoipe hasta Payogasta, por la Ruta Provincial Nº 33.
Entre Escoipe y Payogasta se encuentra la sinuosa Cuesta del Obispo, una vez traspuesto este sector, que abarca un sector del Parque Nacional Los Cardones, el camino empieza a erizarse de cactus.
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