Una vez afirmada en la tierra, la maroma crece velozmente, rodea con su tronco al árbol que le da sustento, y llega con frecuencia a matarlo. Por otro lado, los cedros salteños de valiosísima madera, alcanzan aquí tamaños imponentes.
En determinados lugares húmedos, y generalmente sobre los 800 metros, se desarrollan bosquecitos de mirtáceas con horco molle, mato y güili, entre otras especies.
La selva de transición se encuentra representada con la presencia de bosques de tipas, pacaráes y cebiles acompañados de tarcos y cochuchos. En el Parque Nacional Baritú no se encuentran bosquecillos de queñoa ni pastizales de altura. En las riberas de ríos y arroyos crecen pequeños arbolitos como la tusca y el pájaro bobo acompañados de arbustos como la trementina.
En cuanto a la fauna, ésta es abundante y variada.
Se han registrado 12 especies de peces entre los cuales se puede citar dientudos, viejas, bagres y yuscas; 20 especies de anfibios; 18 especies de reptiles, tales como lagartos, algunos arborícolas, y ofidios como la yarará, cascabel, coral y muchas especies de culebras; una enorme cantidad de aves, y 59 especies de mamíferos entre los que se encuentran el yaguareté, puma, tapir, pecaries, corzuelas, zorros de monte, ardillas, coatíes, hurones, monos, etc.
Entre las aves se observan bandadas de loros de diversas especies y de tucanes, aves rapaces de diversos tamaños buscan sus presas desde algún mirador elevado. Existen además, garzas, pavas de monte y una diversidad de pequeños pájaros.
El Parque cuenta con varias especies en peligro de extinción como el yaguareté, que aunque escaso, subsiste en regiones apartadas de las yungas. Hay además otra especie de felino, el gato onza u ocelote, de mucho menor tamaño, con el pelaje amarillento con manchas oscuras.
Entre los mamíferos de mayor porte es característico el tapir, cuyas grandes huellas pueden verse en los senderos y bordes de cursos de agua. Otras especies comunes son el pecarí de collar, el zorro de monte, el coatí, el agutí y el mono cai.
Cerca de los ríos y arroyos, donde se forman pozos de agua transparente habitados por bogas y sábalos, viven carnívoros acuáticos como el lobito de río y el mayuato. El primero tiene un pelaje muy lustroso, de color pardo oscuro, con dos capas: una más tupida que cubre a la otra, más corta y fina. El mayuato u osito lavador es fácilmente distinguible por su notable antifaz negro, que cubre los ojos y el hocico, y por su cola anillada.
Otros habitantes característicos de estos ambientes son el mirlo de agua, entre las rocas de los arroyos, y el yapú, boyero de gran tamaño que construye nidos colgantes. También encontramos murciélagos como el pescador grande, que se alimenta de peces e insectos acuáticos que caza con sus garras volando en grupos sobre la superficie del agua. Una de las ranas marsupiales, la de pintas rojas, habita las sierras del Parque.
CLIMA
El clima es subtropical serrano. El 90% de la precipitación pluvial anual se registra durante el verano, con un promedio anual de 1,800 mm. La temperatura media anual es de 21 ºC registrada en la época estival. No cuenta con áreas de camping, ni infraestructura para el turismo.
Debido a su difícil acceso, debiéndolo hacer por camino boliviano, la afluencia de turistas es mínima.
CUANDO IR
Para llegar al Parque Nacional Baritú hay que preparar una expedición con gente que conozca la región y elegir el invierno o la primavera preferentemente, porque en verano es imposible el acceso por el gran caudal de los ríos y arroyos que surcan el Parque. Además, la fauna peligrosa se moviliza en el verano con las grandes lluvias y el sol penetrante.
Temporada propicia: invierno y principios de primavera.
COMO LLEGAR
Por su aislamiento, su acceso se torna dificultoso. El desarrollo turístico se encuentra en estrecha relación con el estado de los caminos de acceso, debido a que no son vías pavimentadas.
Hay tres posibilidades de acceso a la reserva:
- Ir desde Salta hasta Orán y desde allí hasta Aguas Blancas por la Ruta Nacional Nº 50, y cruzar el Río Bermejo. Ya en la localidad de Bermejo, en territorio boliviano, se pasa por Nogalito, La Mamora, se cruza de nuevo el río hacia el lado argentino, y se arriba a la localidad de Los Toldos, luego al Río Lipeo, y de ahí a Baritú en un recorrido total de 464 kilómetros. Desde San Ramón de la Nueva Orán se llega por la Ruta Nacional N° 50 hasta Aguas Blancas, que es la población más cercana al área protegida. De aquí sale un camino de tierra, la Ruta Provincial N° 19, que recorre 34 kilómetros hasta llegar al límite sur del Parque. Hay que entrar por la localidad de Los Toldos, pasando a territorio boliviano.
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- Ir desde Salta hasta Orán, luego hasta Aguas Blancas y desde allí hasta Angosto del Pescado, donde se remonta el río por espacio de ocho kilómetros y se llega a la junta de los ríos Porongal y Pescado, ya adentro del parque. El viaje por el Angosto es de una belleza incomparable. Esta opción tiene un recorrido de 360 kilómetros.
- Ir desde Salta hasta Orán, llegar al Río Blanco y desde allí atravesar los ríos Piedras, Astilleros, Iruya, Alisar y llegar al Río Porongal donde se atraviesa la sierra del Angosto del Porongal y se entra a la selva. Esta alternativa abarca un recorrido de 380 kilómetros.
ACTIVIDADES
Las actividades para los visitantes que deseen armar una expedición, ya que es el único modo de entrar, serán sin duda alguna, variadas e inolvidables. Baritú ofrece para los aventureros un verdadero safari tropical, aunque no cuenta con infraestructura para el turismo. Llegar a él es puro trekking, y una vez en el Parque se puede observar flora y fauna.