FLORA
En el Parque Nacional El Rey destaca el quebracho, guayacán, algarrobo, chañar, tala, vivaró, cebil, lapacho, palo lanza, tipa blanca, laurel, lianas, enredaderas, epífitas, horco molle, nogal criollo, mirtáceas, pino del cerro, alisos y queñoas.
Los límites del Parque Nacional El Rey, salvo un pequeño sector, corresponden a barreras naturales como los cordones montañosos Maíz Gordo, Centinela, Santa Bárbara, Cresta del Gallo y del Piquete.
En este vasto territorio de clima subtropical continental moderado se encuentran especies arbóreas diversas, de acuerdo al tipo de selva que se transite.
Así, en la selva pedemontana o de transición se observan tipas, pacarás, palos blancos y palos amarillos, que son árboles de alturas que rondan los 30 metros, con lianas que rememoran al legendario Tarzán.
Diferente es el bosque chaqueño serrano donde árboles como los cebiles (Anandenanthera sp.), algarrobos blancos (Prosopis alba) y negros (Prosopis nigra), no superan los diez metros.
La selva montana es el ambiente más húmedo y allí abundan los árboles de gran porte como la tipa (Tipuana tipu), el nogal (Juglans australis), el cedro (Cedrela sp.), el laurel (Phoebe sp.) y el horco molle (Blepharocalyx gigantea), cubiertos por lianas y enredareras.
Finalmente, el bosque montano es el ambiente de mayor altura dentro de las selvas de montaña. Es frío y con árboles más bajos. Se caracteriza por la presencia de pinos del cerro (Podocarpus parlatorei), matos (Myrcianthes mato) y alisos (Alnus acumitata), que son las tres especies principales de este ambiente.
La parte baja del Parque comprende una vasta zona de transición con el ambiente chaqueño, erizada de lomadas y cuchillas. Aquí se presenta el bosque chaqueño serrano con especies como el horco quebracho, el cochucho, el atamisque y los cardones. La vegetación de la nuboselva, con sus distintas comunidades y pisos altitudinales, está magníficamente representada en este Parque. A medida que se asciende, aparece la selva de transición con tipas y pacaráes seguida de la selva montana con gigantescos ejemplares de cedro, tarco, tipa, nogal y muchos otros. A partir de los 800 metros sobre el nivel del mar aparece la selva de mirtáceas donde se destacan el palo barroso, el alpamato, el mato, el chal- chal, y el güili. Por encima de los 1.500 metros sobre el nivel del mar se desarrolla bosques de pino del cerro primero, luego aliso y finalmente la queñoa, especies que pueden crecer formando comunidades puras. Aves de bonita coloración de estos bosques son el rey del bosque y la monterita ceja rojiza, entre otras. Las partes más altas de los cerros tienen pastizales.
Uno de los aspectos más llamativos de la vegetación de estas selvas es la enorme variedad de epífitas que a menudo cubren por completo los troncos y las ramas de los árboles, como la bromelia tanque, los claveles del aire, y varias especies de orquídeas. En el interior de las bromeliáceas epífitas de mayor poder se acumula agua de lluvia que sirve de hábitat para diferentes tipos de insectos y crustáceos.
El Parque alberga en total más de 700 especies de plantas; se han identificado unos 17 géneros y 12 especies de plantas consideradas de alto valor genético, entre ellas varias gramíneas forrajeras, árboles maderables y especies silvestres de plantas cultivadas como poroto silvestre (Phaseolus vulgaris var. indigenus y ají Capsicum sp.). Estas especies silvestres son consideradas de interés para la conservación por su valor económico potencial.
El desarrollo de las serranías determina la existencia de diferentes tipos de estructuras de bosques, cuyas características dependen no sólo de la altitud sino de otros factores como la exposición, pendiente y tipo de suelo. En el Parque se pueden describir, a grandes rasgos, siete pisos de vegetación, según características fisonómicas y estructurales:
- Campos y Bosques Bajos. Se desarrollan en la zona pede Montana (sur-central) del Parque. Topográficamente es el área de menores pendientes y alturas (varía entre 700 y 900 msnm) Los campos son las áreas que soportaron mayor intensidad de actividades humanas.Los bosques bajos están formados por comunidades arbóreas con un dosel superior que normalmente no supera los 20 m y cuya estructura y composición florística es variable. Estos bosques pueden ser catalogados como bosques de transición. En su mayoría se trata de bosques secundarios, con predominio de Tusca, Espina de corona además de encontrarse individuos aislados de Algarrobo Blanco
- Bosques de Cebiles. Se desarrollan en laderas de mayor pendiente y hasta aproximadamente los 1200 msnm, predominando los cebiles colorados y horco cebil. En las laderas más expuestas a la insolación se encuentran como acompañantes especies de estirpe chaqueña. En las laderas menos expuestas se encuentran otras especies asociadas al bosque deciduo alto
- Bosques de Tipas. Ocupa la franja inferior montana, aproximadamente entre 900 y l,000 msnm. El estrato superior emergente esta constituido por la tipa - Tipuana tipu, árboles de gran porte que llegan a superar los 40 metros acompañadas por varias especies más. Es característico el gran desarrollo de epifitas especialmente de grandes bromeliáceas tanque.
- Bosques de Laureles. Se distribuye al pie de los cordones montañosos entre los 500 y los 900 msnm. El estrato superior de uno 30 metros de altura está formado por árboles cuyas especies dominantes son el Laurel del Cerro. Un segundo estrato arbóreo lo forman las especies que no superan los 20 metros de altura como el Chal Chal. Los arbustos forman un tercer estrato de dos a cuatro metros de altura. El cuarto estrato lo forman las grandes hierbas de uno a dos metros de altura, El quinto estrato esta formado por especies que crecen al ras del suelo. Las lianas y enredaderas son muy abundantes al igual que los líquenes, los musgos y las epifitas que se desarrollan especialmente sobre laureles y tipas.
- Bosques de Quina y Cebil Presenta características similares a las de los bosques de Tipa y Laurel pero sus condiciones son más secas.
- Bosques de Mirtáceas Se extienden en las laderas más húmedas, a partir de 950 y hasta l500 msnm. El desarrollo de epifitas es grande, con gran predominio de musgos y helechos.
- Bosques de Pino del Cerro Se desarrollan aproximadamente a partir de los 1450 msnm, variando en los diferentes cerros. El estrato arbóreo superior en general no supera los 25 m de altura y está constituido por Pino del Cerro
- Bosques de Alisos Se los encuentra por encima de los 1600 msnm, normalmente asociados con cañadas. Se trata de bosquecillos caducifolios monoespecíficos de aliso del Cerro
- Bosques de Queñoa Se encuentra bien desarrollada sólo en algunos cerros, dependiendo principalmente de la exposición, se presenta muchas veces como individuos aislados, arbolitos o arbustos achaparrados o en pequeños grupos, especialmente en bordes de paredones y quebradas.
- Pastizales Serranos Se extienden en las cumbres de los cerros, generalmente arriba de los 1600 msnm. Están formados por varias comunidades herbáceas que alternan con matorrales de arbustos.
FAUNA
El ambiente del Parque es adecuado para el desarrollo de una fauna variada; con una gran diversidad de especies de vertebrados: 16 especies de peces detectadas, 11 especies de anfibios, 21 especies de reptiles, 255 especies de aves y 50 especies de mamíferos detectadas.
Para los amantes de los ambientes naturales, dónde es posible observar aves de tamaños y colores increíbles y animales de todo porte, El Rey es un territorio verde poblado por tapires, corzuelas y chuñas de patas rojas que se esconden entre las talas, cedros y tipas en flor.
Aquí no existe la palabra "extinción", porque aún las especies con contados ejemplares en el planeta, gozan de una vida plena, ajenas a los riesgos y a las cuentas regresivas planteadas por el hombre.
El suelo del Parque acumula una gran cantidad de energía en forma de mantillo, que posibilita una alta captación de agua. Por la descomposición de materia orgánica, los suelos de los bosques son ácidos que generan una gran oferta alimentaria que da auge a la cadena natural de alimentación que pasa por peces, anfibios, reptiles y que termina en los grandes predadores como son las aves rapaces y los felinos.
Flora y fauna en el El Rey interaccionan para existir. Aves como la pava del monte (Penelope obscura) y la charata (Ortalis canicollis) se alimentan de los frutos de árboles y arbustos como la tala (Celtis tala), chalchal (Allophilus edulis), chalchal de gallina (Vassobia breviflora), tusca (Acacia aromo), nogal (Juglans australis), espina corona (Gleditsia amorphoides), entre otros.
Un ave sumamente interesante es la chuña de patas rojas (Cariama cristata) que es fácil de observar en las cercanías de la Intendencia del parque y de la Hostería, ya que construye su enorme nido de aproximadamente un metro de diámetro, en los árboles de mayor porte de esa área. Es una veloz corredora que se alimenta de insectos, anfibios, caracoles y pequeños reptiles.
De los mamíferos que habitan este enorme territorio protegido, destaca la corzuela parda (Mazama gouazoubira) que es el único cérvido presente en este Parque Nacional. El simpático animal se alimenta de hierbas y brotes tiernos y a su vez, en la cadena alimentaria natural, es la presa de los impresionantes pumas, ocelotes y zorros que también forman parte de la fauna de El Rey. A las corzuelas pardas se las suele ver mientras forrajean en las zonas cercanas a la Hostería del Parque. Son animales que habitan los bosques y áreas abiertas.
Entre los mamíferos "ilustres" de la reserva está el tapir (Tapirus terrestris), un animal considerado en vías de extinción, que posee hábitos acuáticos que practica en las lagunas y en los ríos de la selva. Actúa de noche y busca para su alimentación hierbas y gramíneas, calificado como un excelente diseminador de las semillas. El tapir puede ser predado por los pumas, sobre todo las crías, que a modo de protección presentan manchas blancas que les permiten mimetizarse perfectamente con la vegetación cuando la luz penetra formando puntos en el denso follaje.
Entre otras especies amenazadas, encuentran seguro refugio en el mono caí (Cebus apella) y el pecarí labiado (Tayassu pecarí).
De los predadores, el puma (Puma concolor) es el que se ubica en el extremo de la cadena alimentaria. Este imponente animal caza, para alimentarse, a pequeños mamíferos y aves. Necesita para desplazarse y vivir, amplios territorios como la selva y los bosques chaqueños.
En la Laguna de los Patitos habita también una gran diversidad de especies de aves acuáticas. Especies habituales son la gallareta escudete rojo, la pollona negra, el pato cutirí y el maca o macacito gris.
Las víboras existen en variedad y cantidad, como el cascabel, yarará, coral y una mayoría de culebras. En cuanto a peces se encuentran cardúmenes de sábalos de asombrosa densidad, abundan además los dorados y los bagres.
ACTIVIDADES
El Parque cuenta con ocho sendas peatonales de diferentes grados de dificultad y longitud que lo convierten en muy apto para la observación de fauna en general y de aves en particular. También son ideales para observar espectaculares paisajes seváticos, serranos y arroyos de aguas cristalinas. Pueden ser transitados a pie, a caballo, o en vehículo
Hay dos áreas de campamento agreste; una en el sector del Río Popayán, y otra en las cercanías de la Intendencia. Existen varios senderos y caminos para explorar los diferentes ambientes; a pie, a caballo o en vehículo:
Sendero de la Chuña: es un atajo, apto para caminatas, que va desde la zona de la Intendencia hasta casi el primer vado en el camino a Pozo Verde, en el punto de inicio del Sendero los Ocultos.
Sendero Los Ocultos: sendero de Interpretación peatonal, de 1,5 kilómetros de largo, que atraviesa la selva de transición. Comienza a tres kilómetros de la Intendencia, sobre el camino a Pozo Verde.
Sendero Chorro de los Loros: sendero peatonal de diez kilómetros de largo que recorre la selva de transición.
Cerro chañar: esta picada es una continuación del camino a Pozo Verde. Es un sendero peatonal con pendiente pronunciada, de aproximadamente cuatro kilómetros de longitud, que recorre la selva de mirtáceas y el bosque de pinos del cerro hasta los pastizales serranos.
Sendero vehicular a Laguna de los Patitos: se encuentra ubicada sobre el camino de acceso, a 1,5 kilómetros antes de llegar a la Intendencia, y constituye un ambiente ideal para la observación de aves acuáticas.
Sendero vehicular al Río Popayán: se inicia a un kilómetro de la Intendencia y se llega por un camino de ripio, apto para algunos vehículos (hay muchos vados), que recorre el bosque chaqueño.
Sendero vehicular a Pozo Verde: tiene un largo de 12 kilómetros. Los primeros tres kilómetros se recorren por un camino sin consolidar apto para vehículos. Los nueve kilometros restantes corresponden a un camino vehicular que se habilita sólo en invierno y en forma restringida. Incluye el Sendero de Interpretación Los Ocultos.
Campo Santa Elena y Cascada Los Lobitos: se llega por un camino consolidado de aproximadamente cuatro kilómetros de largo (desde la Intendencia). Recorre un área en el ecotono entre el chaco serrano y la selva de transición (en recuperación luego del retiro del ganado vacuno).
COMO LLEGAR
En vehículo, desde la Ciudad de Salta, por la Ruta Nacional Nº 9, hasta Lumbreras hay una distancia de 100 kilómetros; desde la ciudad de Metán hasta Lumbreras hay 35 kilómetros, desde General Güemes hasta Lumbreras 75 kilómetros. Desde allí por la Ruta Provincial Nº 5 se recorren 45 kilómetros hasta el Paso de la Cruz, donde se empalma con la Ruta Provincial Nº 20 (ripio consolidado) 45 kilómetros hasta la entrada al Parque Nacional El Rey. Debido a las lluvias de verano y principios de otoño se produce el deterioro de los caminos y el acceso a las áreas se ve impedidos.
CUANDO IR
Abierto todo el año. Temporada propicia: invierno y principios de primavera, de mayo a octubre. Puntos de interés dentro del Parque: Pozo Verde, Popayán, Cascada Santa Elena.