SALTA
TARTAGAL
En el noreste de la Provincia de Salta existe un mundo donde la magia natural y la cultura se combinan para ofrecer al viajero experiencias únicas de esparcimiento, aprendizaje y búsqueda de sí mismo.
Tartagal, junto con Orán y Embarcación, constituye el subsistema urbano más importante del noreste salteño. Es un centro importante en las relaciones con Bolivia, por la vía de Yacuiba, la que conduce hacia Santa Cruz de la Sierra.
Fue fundada en julio de 1924 y declarada ciudad el 12 de septiembre de 1949. Su nombre deriva de la abundancia de tártago en la zona. Posee gran movimiento comercial e industrial y es importante la explotación forestal y petrolera.
Tartagal y sus zonas aledañas presentan un gran potencial natural e histórico para el turismo. En cuanto a sus eventos, podemos hablar de actos consagrados que convocan multitudes desde todo el país, la provincia y países hermanos.
Despiertan curiosidad las numerosas misiones indígenas de los alrededores. Pueden adquirirse artesanías confeccionadas por aborígenes en madera palo santo y madera balsa; también tejidos y alfarería. En los festejos del carnaval intervienen comparsas de curiosas características.
En el mes de julio se celebra el Festival del Palo Santo, con la participación de conjuntos artísticos de diversos lugares. Por camino pavimentado se llega al Río Bermejo, en donde se puede practicar la pesca deportiva. En el Club Caza y Pesca Tartagal pueden asesorar al interesado.
Aborígenes precolombinos e inmigrantes de posguerra echaron raíces aquí, dejaron una mixtura sin igual, edificaron un reducto típicamente latinoamericano. Rica de sabores, colores, artistas e historias. Abundante en gas, petróleo, madera y ganas de progresar. Sin que lo reconozcan oficialmente, hablamos del motor económico de la Provincia de Salta.
Últimamente se ha convertido en nudo del eje ferroviario transnacional de ancho (trocha) métrico que une el puerto de Antofagasta, en Chile, con San Pablo y Santos en el Brasil, pasando por Argentina, Bolivia y Paraguay. Población (1991, en el departamento general José de San Martín, a la que pertenece): 106, 580 habitantes.
SIETE ETNIAS ABORIGENES
Las Comunidades Aborígenes, que en su conjunto suman siete etnias bien identificadas, son únicas en el ámbito nacional por su grado de autenticidad, y sumamente valiosas como un gran tesoro antropológico americano en pie. Apreciar y disfrutar de sus danzas, lengua, comidas naturales, fiestas y ceremonias, costumbres, vestimenta, música y exquisitas artesanías, permiten que el visitante forme parte de estas sociedades que no se alteran y existen paralelas a las nuestras. Historia y tradición junto a pueblos nómades (cazadores y recolectores): Wichi-Matacos, Chorote, Chulupí y Tobas; y comunidades sedentarias (cultivadores): Guaranies, Chaneses y Chiriguenos.
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