SALTA
SUBDESTINOS
Una amplia paleta de atractivos es lo que lo que ofrece la Provincia de Salta al viajero que decide visitarla. La enorme extensión de su territorio hace posible que en ella convivan todo el año los más diversos climas y paisajes: desde la casi permanente primavera de la ciudad y sus alrededores, hasta el frío intenso de La Puna y los calores tropicales del Chaco Salteño.
Sus paisajes son infinitos, transitan desde la aridez del suelo puneño, hasta la frondosa vegetación de la selva del norte de la provincia, donde pueden encontrarse hasta 50 especies de árboles por hectárea, y cientos de variedades de pájaros, pasando por los rojos tonos de los cerros de los Valles Calchaquíes.
En cada de uno de los subdestinos de la provincia el viajero hallará que el paisaje urbano y el rural son las aristas más vigorosas de la personalidad de la provincia, pródiga y bella hasta la emoción.
Capturar la esencia del lugar, confundirse con la gente, sus olores y expresiones, impregnarse con sus costumbres, es una de las mejores formas para descubrir cada momento único.
Por ello, Salta conjuga naturaleza, costumbres e historia. Turismo a través de sus circuitos es conocerla en la forma ideal, con rutas creadas que incluyen todos los puntos de interés.
Una infraestructura hotelera compuesta de hoteles, hosterías, tiempos compartidos, cabañas, estancias turísticas que se adaptan a las preferencias de cada turista. Establecimientos que, a su vez, han incrementado la oferta en materia de turismo de aventura, deportes alternativos, tours y servicios al viajero.
Además, allí están las empanadas, locro, tamales, humitas, carbonada, asado: descubrir los secretos y costumbres históricas a través del aroma, la preparación y la presentación de los platos salteños es también una forma de adentrarse en el corazón del salteño.
La hospitalidad en la provincia es una tradición histórica de la que hablan los viajeros de siglos pasados en sus diarios de viaje. Esta tradición se conserva hoy en día intacta. No en vano, los pobladores de Salta esperan al viajero para mostrarle todas sus riquezas naturales, culturales y toda su historia, con unas empanadas al pie de un horno de barro, y un buen vino de Cafayate.
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