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Revista LUGARES Nro. 91
Pág. 14 - 15
Por: Archivo Lugares
REVISTA LUGARES
FAUNA MISIONERA
Carayá
Es el mono aullador, el "jefe del bosque", cuyo rugido se confunde con el de un poderoso felino. Se trata de un animal seminómade, que se desplaza por un área relativamente grande, siguiendo siempre las mismas rutas arbóreas y descansando en los mismos "dormideros": Vive en clanes de hasta 20 ejemplares, liderados por un macho adulto. Los carayás son amarillentos de pequeñas. Cuando crecen, el pelaje de las hembras vira al marrón y el de los machos, al negro absoluto.
Coatí
Se convirtió en la triste postal del lado brasileño de las cataratas, donde comen basura de los cestos y se dejan alimentar por los turistas, como si fueran mascotas. En su hábitat natural, son "casi monos" y eso justamente significa "sacha mono" (coatí en quechua): adoran trepar y desplazarse por la copa de los árboles. Utilizan la cola para mantener el equilibrio y se agarran de ella para no caer de gran altura. Viven en grupos y se mueven siempre en un territorio que constituye su hogar estable.
Yaguareté o jaguar americano
Le dicen "tigre" pero es el verdadero rey de la selva misionera. Estupendo nadador, caminante incansable y hábil cazador, ni la anchura del río Iguazú, el Paraná, o el Bermejo -en Salta, donde también habita- resulta un obstáculo para él. Aunque debe compartir el territorio con el puma, únicamente el hombre -que lo caza en forma furtiva y avanza sobre la yunga- es su gran predador. Se desconoce la cifra de ejemplares existentes en la región. La convivencia del "manchado" con caseríos vecinos y el ganado de esos pobladores, es uno de los principales problemas que afecta su supervivencia.
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