En el kilómetro 252 de la Ruta N° 21, la primorosa ciudad de Carmelo ofrece al viajero la falta casi absoluta de bullicio en sus calles, y un agradable sabor a aldea.
Es una ciudad turística por excelencia. De ello dan fe sus hermosas playas, su atracadero de yates, y la calidez de su gente.
En sus orígenes fue centro de bandidaje, contrabando y todo tipo de transacciones ilícitas. Fue también el lugar por donde se introdujo al Uruguay las primeras cabezas de ganado.
De acuerdo a cierta información historiográfica desde 1758 existió el poblado de las Víboras. Este comprendía una capilla y unos cuantos ranchos dentro de cuatro manzanas.
El 12 de febrero de 1816, desde Purificación, actual poblado de Paraguay, el coronel José Gervasio Artigas decretó el traslado de Víboras a la nueva zona en el arroyo de las Vacas y fundó Carmelo, el único centro poblado de la República que surge por la voluntad del prócer.