El proceso histórico de la ciudad se vio envuelto en una disputa entre las potencias colonizadoras del siglo XV: España y Portugal.
Fueron los lusitanos quienes tuvieron la iniciativa. El 26 de enero de 1680 el gobernador de Río de Janeiro, Maestre de Campo Manuel Lobo, ordenó la fundación de una ciudad fortificada en el actual emplazamiento de la ciudad y la llamó Nova Colonia del Sacramento.
El mismo criterio tuvieron los españoles debido a su proximidad de Buenos Aires.
Cada vez que una de aquellas potencias se proclamaba dueña de estas tierras destruía lo edificado por su adversario y volvía a construir de acuerdo a las líneas maestras de su arquitectura de origen.
Mas felizmente para sus habitantes actuales, y para el viajero, en los últimos años de aquellas reconquistas no lo hicieron totalmente porque aún se observan los dos estilos en la urbe.
Los conflictos bélicos entre la América Portuguesa y la Española finalizó con el Tratado de San Idelfonso, en 1777. Quedó establecido que Río Grande pertenecía a Portugal, mientras que Colonia y el resto de la Banda Oriental, denominada así por su cercanía y posición respecto al río Uruguay, a España.