PUNTA
DEL
ESTE URUGUAY
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PUNTA DEL ESTE
TRAVEL AND TOURS
Punta del Este es un jardín, es una península, es un estado de ánimo. Es una ciudad que tiene los brazos extendidos hacia el mar, que los introduce en él, y que se tuesta al sol apaciblemente.
Todo en ella es solaz, color y movimiento.
El viajero que recala en la ciudad los primeros meses del año llega preparado para un verano tórridamente amable, mas el viajero que llega el resto del año lo hace dispuesto a respirar brisa, verdor, y calma.
Punta del Este no es sólo una pequeña ciudad para broncearse por la mañana y bailar por la noche, Punta del Este es mucho más que una pequeña península de singular belleza protegida por los vientos, Punta del Este es un destino, una comunión, una unción.
Primero fue un paradero indígena. Luego un pueblo de pescadores. Hoy es uno de los balnearios más importantes del Sur de América.
Su nombre deriva de la expresión "la punta del este", que es como se le denominaba al paraje desde la época colonial.
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Don Francisco Aguilar fundó la villa en 1829. Fue el primero en explotar los recursos de la zona al desarrollar la industria de los saladeros. Él había llegado al Uruguay 19 años atrás. Fue el primer armador de barcos, además de estanciero y ganadero, dueño de pulperías, además de político.
Su primer nombre fue Villa Ituzaingó. En 1907 tomó el nombre definitivo de Punta del Este.
Por aquellos años los vehículos que unían a Punta del Este con la ciudad de Maldonado eran las carretas. Estas atravesaban enormes médanos de arena por la costa. Por ello los
primeros animales que se trajeron para trabajar fueron camellos, y los trajo Aguilar.
Punta del Este le debe a Enrique Burnett gran parte de la forestación que posee. Él inicia la plantación de pinos en la península. Y gracias a ello se pudo contener la avalancha de arena que amenazaba con cubrir la pequeña ciudad.
Punta del Este ha crecido al ritmo de las transformaciones que ocasiona la llegada del verano.
Entre la calma del otoño y el invierno, se oxigena y se prepara para la próxima temporada, para el vértigo, para el brillo del verano.
La ciudad y sus habitantes han sabido adaptarse a esta vida dispar y hacer de Punta del Este una ciudad multifacética.
El viajero hallará en ella un importante conjunto de posibilidades turísticas tanto en la península como en sus alrededores. Arenas suaves y blancas, mar calmo y en algunos pocos casos agitado, sol, mucho sol. Y para las noches, casinos y pubs que nunca descansan.
Hacia el Este, en el Atlántico, tiene el conjunto denominado La Brava, que se extiende hasta la atractiva zona de La Barra y José Ignacio. Y hacia el Oeste, el conjunto de La Mansa.
Y a lo largo de esa franja costera un sinnúmero de espacios para la pesca, los deportes náuticos, y la contemplación. Anímese. Punta del Este lo espera.
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